Los trastornos de la conducta alimentaria son un categoría diagnóstica bien conocida, todo el mundo ha oído hablar de Anorexia Nervosa o Bulimia. Sin embargo estas categorías son de las que más cambios han sufrido en los últimos años. Son conocidas de manera popular , pero aún esconden muchas incógnitas para los profesionales.

Las más famosas como apuntabamos antes, son la anorexia y la bulimia, pero otras entidades como el trastorno por atracón se encuentran en la población de forma bastante extendida.

Se trata de trastornos secretos. No suelen confesarse y la persona que los sufre los esconde por vergüenza. La persona que los sufre siente culpa (no siempre) y sensación de descontrol.

Los atracones son más comunes de lo que parecen , y en ellos la conducta de comer aparece no sólo con su función de nutrición si no como conducta que activa el sistema de recompensa, que calma y regula.

Intervenir sobre la desregulación de la conducta alimentaria, en el grado que sea, es compleja y si no se hace correctamente puede agravar el problema en lugar de solventarlo. Es imprescindible consultar con un especialista. Sin embargo el tratamiento funciona y es importante que se busquen soluciones.